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antonio rodríguez almodóvar

arrimarse a un lado (es)
Era una vez un pueblo que tenía varias calles estrechas, que no podían pasar las bestias con los serones sino rozando por las paredes. El alcalde, viendo qu
bella-flor (es)
Había una vez un padre que tenía dos hijos; al mayor le tocó la suerte de soldado y fue a América, donde estuvo muchos años. Cuando volvió, su padre había m
benibaire (es)
Había una vez tres cabritas muy pobrecitas, y la mayor dijo: —¿Qué haremos? La segunda contestó: —No lo sé. Y la tercera dijo: —Yo sí que lo sé. Vamos a cas
bien puede ser (es)
Cuentan que un rey tenía una hija que sólo sabía decir: «Bien puede ser». A todo lo que le preguntaran o le dijeran, ella siempre contestaba: «Bien puede se
blancaflor, la hija del diablo (es)
Había una vez un rey y una reina que, después de casados, estuvieron mucho tiempo sin tener descendencia. La reina iba todos los días a pedirle a Dios que l
como la vianda quiere la sal (es)
Había una vez un rey que tenía tres hijas. Un día las llamó a las tres y les preguntó que cuánto le querían. La mayor le dijo: —Yo, más que a mi corazón. Y
cuando llovía buñuelos (es)
Juan el tonto estaba casado con María la lista. Todos los días salía Juan al campo a guardar las ovejas, que era lo único que su mujer quería que hiciera. U
de media, un celemín (es)
Juan el tonto era un cabrero que vivía en el monte, sin ocuparse más que de sus chivos y de sus cabras. No había bajado al pueblo ni una sola vez. Cuando ya
el alma del cura (es)
Erase un matrimonio que, después de mucho tiempo de casados, no tenía hijos. Una y otra vez le pedían a Dios que les concediera uno. Al fin tuvieron un hijo
el aprendiz de brujo (es)
Una vez era una madre que tenía un hijo que se llamaba Periquín, niño muy aplicado al estudio. Y un día le dijo su madre: —Hijo mío, deseo que estudies una
el barquito de oro, de plata y de seda (es)
Erase una vez un padre que tenía tres hijos. Uno de ellos, el mayor, quiso irse a correr fortuna; pero el padre le decía que, siendo él rico, a qué quería i
el bicho-hombre (es)
Estaba el león con otros animales, y andaba presumiendo de lo fuerte y valiente que era. Ya había contado muchas hazañas suyas, y dice: —Pues sí, yo soy el
el borracho y la calavera (es)
Cuentan que un día de Difuntos paseaban tres estudiantes borrachos por las afueras de una ciudad, después que habían estado de francachela. Acertaron a pasa
el burro cagaduros (es)
Éste era un padre que tenía tres hijos. Y eran muy pobres. Un día el mayor dijo que se marchaba a ver si ganaba qué comer. Llegó a un pueblo —muy lejos— y s
el burro, el león y el lobo (es)
Pues vamos a ver que dicen que había una vez un arriero que tenía muchos burros y carretas y hacía la vida vendiendo leña. Iba una vez por el monte con much
el caballo verde (es)
Esto era una mujer que tenía deseos de tener un hijo, y como no lo tenía se lo pidió al demonio. El demonio le contestó que se lo daba con la condición de q
el diablo de novio (es)
Un conde tenía una hija muy guapa, ya en edad de casarse. Pero la niña era muy caprichosa y a todos los novios les ponía faltas. Un día le dio por decir: —N
el gallo y el carámbano (es)
Una mañana de invierno de mucho sol, pero de mucho frío, salió el gallo a pasear tan contento. No se dio cuenta de que caminaba sobre un arroyuelo que se ha
el gato y la zorra (es)
Esto era un gato muy bien enseñado que todos los días salía al monte a mear. En una de éstas lo cogió la zorra y le dice: —¡Caramba, señor gato! ¡Ya tenía y
el labrador y el oso (es)
Erase un labrador que estaba arando y, porque un buey no tiraba bien del arado, le dijo: —¡Arre, buey! ¡Así venga el oso y te coma! El oso, que estaba echad
el león está enfermo (es)
El león estaba enfermo en su cueva y no podía salir a cazar. Mandó llamar a los animales uno a uno, a ver quién podía ir de caza para él. Pero lo que hacía
el león, el grillo y el zorro (es)
Muy de mañana salió el grillo de su agujero a buscarse la vida. Con tanta hambre, no se dio cuenta de que pasaba por allí el león, y tan cerca se puso de un
el león, la leona y la zorra (es)
Una vez era un león y una leona que vivían juntos en una cueva. Y un día dijo el león a su compañera: —No quiero vivir más tiempo contigo, porque apestas. —
el lobo cree que la luna es queso (es)
Aquel día el lobo tenía más hambre que nunca. Cómo sería que se encontró a su comadre la zorra y le dice: —Lo siento, amiga mía, pero tengo tanta hambre que
el lobo es desollado vivo (es)
Pasaban todos los días por el camino dos panaderos con un carro cargado de cestas de pan, que iban a vender a un pueblo cercano. Y todos los días los veía l
el lobo y la vieja (es)
Una vieja tenía un rebaño de cabras en el monte guardadas por una perrita muy lista. Una tarde se fueron más arriba del sitio donde acostumbraban a pacer y
el lobo y la zorra van a comer gallinas (es)
La zorra iba todos los días a un corral a comer gallinas, y no había otra entrada que un boquete por donde apenas cabía. La zorra tenía buen cuidado de no c
el lobo, la zorra y la olla de miel (es)
Dicen que la zorra y el lobo se casaron una vez. Al día siguiente de la boda dice el lobo: —No sé yo si he hecho bien en casarme contigo, que me han dicho l
el lobo, la zorra y la vaca (es)
Iba una vez la zorra por esos montes, cuando llegó a un prado y vio una vaca amarrada. «¡Qué buena ocasión! —pensó la zorra—. Lo malo es que tiene unos cuer
el lobo, la zorra y las sardinas (es)
Otro día iba la zorra por un camino, muerta de hambre, cuando vio venir a unos sardineros. Venían éstos en sus borricos con las albardas llenas de sardinas.
el medio pollito (es)
Dos mujeres echaron una clueca a medias, pero no les salió más que un pollito. Como las dos lo querían, decidieron partirlo por la mitad. Una se comió su pa
el ojáncano (es)
Un día perdió una anjana un alfiletero que tenía cuatro alfileres con un brillante cada uno y tres agujas de plata con el ojo de oro. El alfiletero se lo en
el ojanco (es)
Éstos eran un padre y una madre que tenían dos hijos, un hijo y una hija. Y murieron cuando los hijos eran muy jóvenes. Los dos hermanos, cuando quedaron hu
el oricuerno (es)
Érase una vez una mocita que tenía un novio. Y en el pueblo donde vivía había otro mozo que estaba enamorado de ella y siempre la andaba persiguiendo. Una v
el pájaro de los diamantes (es)
Pues, señor, esta vez eran dos amigos que tenían el oficio de plateros y eran ricos, pero a uno de ellos le vino la suerte contraria y se quedó arruinado. A
el pájaro que habla, el árbol que canta y el agua amarilla (es)
Vivían una vez en un pueblo tres hermanas costureras, huérfanas de un sastre que, al morir, no les había dejado más que el oficio. Las tres hermanas pasaban
el papagayo (es)
Érase una vez un Grande de España que estaba casado con una mujer muy hermosa a quien quería mucho, y vivían en un palacio muy hermoso ellos solos con una c
el pastor, la serpiente y la zorra (es)
Iba un pastor con sus ovejas por el monte, cuando oyó una voz por entre las piedras, que le decía: —¡Pastor, pastorcito, sácame de aquí! —¿Quién eres? —preg
el pavero del rey (es)
Pues, señor, esto era una vez un padre, una madre y una hija. La madre tenía un anillo y, al morirse, le dijo al marido: —Toma este anillo y te casas con la
el peral de la tía miseria (es)
Miseria era una pobre anciana que se dedicaba, para mantenerse, a pedir limosna. Tenía un hijo que se llamaba Ambrosio, y andaba también por el mundo pidien
el pescador y su mujer (es)
Allá por los tiempos de Maricastaña vivía un pescador muy pobre con su mujer en una choza. Todos los días salía a pescar al mar, echaba las redes y esperaba
el príncipe cuervo (es)
Era un rey que tenía una hija muy altanera y muy caprichosa. El pobre rey se veía ya viejo y quería que su hija se casara para tener sucesión. Pero la hija
el príncipe durmiente (es)
Pues, señor, éste era una vez un rey que tenía una hija muy bonita a quien quería mucho y en todo le daba gusto; y como a la princesa le gustaba mucho el ca
el príncipe encantado (es)
Érase una vez un pobre escobero que tenía tres hijas. Todas las mañanas iba al campo a buscar matas de palma para hacer sus escobas. Un día encontró una mat
el príncipe sapo (es)
Era una hija de un rey que estaba jugando con una bola de oro, y al tirarla se le cayó a un pozo. Entonces empezó a llorar, y se le apareció un sapo, que le
el sapo y la zorra, a quién corre más (es)
Andaba la zorra, como siempre, muerta de hambre, cuando vio a un sapito tomando el sol. Se le acercó muy de quedo por detrás, pensando: «Aunque no sea más q
el sermón de san roque (es)
Una vez dicen que fue un cura de Córdoba a predicar a un pueblo el día del santo, que era San Roque. El cura fue de mala gana, porque le habían dicho que en
el tío aranilla (es)
Había una vez un viejecito que vivía en una choza en las afueras de un pueblo, más solo que la una y más pobre que las ratas. Le llamaban «el tío Aranilla».
el tragaldabas (es)
Esto era una abuelita que vivía sola con sus tres nietas. A la mayor la mandó a lavar; a la de en medio la mandó a fregar, y 1 a la más chica la mandó a por
el zapatero pobre (es)
Éste era un pobre zapatero que vivía en un pueblo con su mujer y siete hijos. Siempre estaban muy pobres, muy pobres, pero muy contentos. Lo más que ganaba
el zapatero y el sastre (es)
Había una vez un zapatero que debía dinero a todos los vecinos del pueblo. A uno cincuenta reales, a otro ochenta, a otro cien… De modo que, aunque hubiera
el zurrón que cantaba (es)
Esto era una niña muy guapa, que por el día de su santo su madre le regaló un anillito de oro. La verdad es que le quedaba un poco grande, pero estaba la ni
en secreto (es)
Cuentan que un hombre, cuando se fue a morir, llamó a su único hijo y le dio tres consejos: «No te fíes de hombre rubio; no plantes pinos en mis dehesas, y
estrellita de oro (es)
Éste era un viudo que tenía una hija ya mayorcita y muy guapa. Enfrente de ellos vivía una viuda que también tenía una hija, pero que era muy fea. La viuda
garbancito (es)
Esto era un matrimonio que no tenía familia, y siempre estaba pidiéndole a Dios que les concediera un hijo, aunque fuera como un garbanzo. Tanto se lo pidie
juan de calais (es)
Pues, señor, éste era un padre que tenía un hijo que se llamaba Juan de Calais y era muy pobre, tanto que, cuando el chico llegó a mozo y quiso ir por el mu
juan de dios (es)
Pues bien, señor: era éste un matrimonio que no tenía hijos. El marido decía: —Si Dios nos concediera un hijo, me iría a la puerta de la iglesia, y el prime
juan el de la vaca (es)
Esto había de ser un hombre que tenía un hijo y una vaca. La vaca era muy hermosa y el hijo algo tonto. El padre lo mandó un día a vender la vaca, porque le
juan el oso (es)
Hace ya mucho tiempo vivía en un pueblo una muchacha que se dedicaba a cuidar vacas. Un día se le perdió una y se puso a buscarla por todas partes; sin dars
juan matasiete (es)
Pues, señor, esto era un zapatero remendón. Como todos los zapateros remendones, no sacaba al día más de ocho cuartos, y casi nunca tenía ganas de trabajar.
juan sin miedo (es)
Erase una vez un muchacho que no sabía lo que era el miedo. Por eso le llamaban Juan sin Miedo. No había cosa en el mundo que le espantara y andaba siempre
juan soldado (es)
Érase un mozo solariego, sin casa ni canastilla, al que tocó la suerte de soldado. Cumplió su tiempo, que fue ocho años, y se volvió a reenganchar por otros
juan soldado, cristo y san pedro (es)
Cuando Cristo y San Pedro andaban por el mundo, se encontraron un día con Juan Soldado. Éste acababa de salir de la mili y estaba sentado a la vera del cami
juan y medio (es)
Esto era un matrimonio muy rico, pero que no tenían hijos. La mujer se pasaba la vida suspirando: —¡Ay, si Dios nos diera un hijo para que se comiera la hac
la adivinanza del pastor (es)
Pues, señor, esto era un rey que tenía una hija que siempre estaba muy aburrida y nada ni nadie conseguían distraerla, el rey decidió que tenía que casarla
la cabeza de ternera (es)
Ésta era una criada que fue a servir a un pueblo y estuvo sirviendo muchos años y ganó mucho dinero y ya pensó en volver a su pueblo a ver a sus padres. Fue
la casita de turrón (es)
Pues, señor, esto quería ser una familia muy pobre que vivía en una casita en medio del campo. La familia tenía dos hijos: uno se llamaba Periquín y otra Pe
la esposa holgazana (es)
Una vez era un pastor que iba a casarse con una moza que tenía fama de holgazana. —No te cases con esa moza —le decían—; mira que no está acostumbrada a hac
la flauta que hacía a todos bailar (es)
Érase un matrimonio de campesinos que tenía dos hijos mayores y uno pequeño. Mientras el padre se dedicaba al campo, los dos mayores vendían los productos y
la flor del lililá (es)
Pues, señor, esto era un rey que tenía tres hijos. Cierto día, que estaban todos tan felices, le entró al rey una enfermedad en los ojos y empezó a volverse
la fuente del arenal (es)
Esto era un rey y una reina que tenían un hijo, llamado Tomasito, que tenía catorce años; todas las tardes iban a pasear a un sitio llamado la Fuente del Ar
la hija del limosnero (es)
Éste era un padre que quedó viudo con una hija; y era muy pobre, tan pobre que algunos días tenía que salir a pedir limosna para llevar pan a su casa. Un dí
la hormiguita (es)
Erase que se era una hormiguita que iba andando por esos caminos. Y anda que te anda se encontró un ochavito, y dijo: —¡Qué suerte tengo! ¿En qué me lo gast
la madre envidiosa (es)
Érase una vez un matrimonio que tenía siete hijos varones y ninguna hija. Por fin la madre dio a luz una niña y tanto ella como el padre y los hermanos se p
la mano negra (es)
Pues, señor, éste era un pobrecito hombre que tenía tres hijas casaderas, y la mayor parte de los días se los pasaba sin comer, por no tener con qué comprar
la mona caprichosa (es)
Esto era una vez una mona muy mona, que salió de su casa a buscar fortuna. Anda que te anda, pasó por delante de una barbería y pensó: «Con este rabo tan la
la muerte madrina (es)
Érase una vez un pobre jornalero. Su mujer tuvo un hijo, y, como eran tan pobres, no sabían a quién convidar de padrino para bautizar al niño. Un día salió
la mujer mandona (es)
Esto era una mujer muy guapa, pero muy mandona. Tanto, que había matado ya a tres esposos porque no habían hecho lo que ella había querido. Tres veces se ha
la mujer que no comía con su marido (es)
Esto era una vez un pastor de cabras y su mujer. El pobre se iba todos los lunes para el monte y no volvía hasta el sábado. Estaba canijo, canijo como una c
la niña de los tres maridos (es)
Había un padre que tenía una hija muy hermosa, pero muy voluntariosa y terca. Se presentaron tres novios a cual más apuesto, que le pidieron su hija; él con
la niña que no sabía hilar (es)
Esto era una vez una vieja que no tenía más que una nietecita en el mundo. La había criado con tanto mimo, que le había enseñado muy pocas cosas, sin pensar
la niña sin brazos (es)
Éste era un leñador que todos los días tenía que ir al monte a por leña para mantener a su mujer y a una hija muy guapa que tenían. Un día le salió un hombr
la peña de los enamorados (es)
Era una isla que le llamaban «La peña de los enamorados». Allí vivían un conde y una condesa, que era la más guapa de la isla. La condesa tuvo una hija, y c
la peregrina (es)
Pues, señor, que una vez era un hijo de un rey que estaba encantado en un palacio muy hermoso, y mientras durase el encantamiento no podía irse de allí; per
la piedra de mármol (es)
Pues, señor, ésta era una vez una madre que era viuda y tenía un hijo que era ya un mozangón y no tenía oficio ni beneficio. —¡Válgame Dios, hijo! —decía la
la pobre zorrita (es)
Se acercó una zorra a un gallinero con hambre de seis semanas, y con tan mala suerte que el gallo la sintió. En seguida mandó éste a las gallinas que se sub
la princesa mona (es)
Había una vez un rey que tenía tres hijos. Un día, cuando ya era muy viejo, los convocó a los tres y les dijo: —Quiero que os marchéis por el mundo, y el qu
la princesa que nunca se reía (es)
Éste era un rey que tenía una hija que nunca se reía. El rey mandó pregonar que el que hiciera reír a la princesa se casaría con ella, no importa quién fuer
la princesa rana (es)
Esto quería ser una reina que tenía dos hijos. Un día los mandó llamar para decirles que ya era hora de que se buscaran una mujer. El mayor de los dos herma
la rana y la culebrina (es)
Una vez era un matrimonio que no tenía hijos. Un día la mujer se puso hecha una furia y le dijo a su marido: —¡Quisiera tener hijos, aunque al nacer se conv
la serpiente de siete cabezas y el castillo de irás y no volverás (es)
Esto era un pescador que llevaba mucho tiempo sin pescar nada. Todos los días, cuando regresaba a su casa, le decía su mujer: —¿Traes algo hoy? Y el pescado
la urraca, la zorra y el alcaraván (es)
La urraca hizo su nido en una encina y allí vivía con sus urraquitas. Una mañana muy temprano vino la zorra y le dijo que tenía mucha hambre y que por qué n
la zorra y el sapo siembran a medias (es)
Pues esto eran un sapo y una zorra que tomaron un terreno y decidieron sembrarlo a medias. Cuando llegó el día en que iban a sembrar fue el sapo y llamó a l
la zorra y la cigüeña (es)
Convidó la zorra a la cigüeña a comer gachas en un plato. Llegó la cigüeña tan contenta a casa de la zorra, y ambas se pusieron delante del plato. La zorra,
la zorra y la codorniz siembran a medias (es)
Esto era una zorra y una codorniz que se pusieron de acuerdo para sembrar juntas un pegujal. Llegó el tiempo de arar y fue la codorniz muy temprano en busca
las bodas del tío perico (es)
Esto era un gallo muy hermoso que fue invitado a las bodas de su tío Perico. Se lavó, se peinó, se puso sus mejores galas y salió al camino. Cuando ya lleva
las cinco demandas (es)
Era un pobre hombre que tenía muchos hijos y todos se los había sacado de pila el mismo compadre, que era rico. Un día el compadre pobre le dijo a su mujer:
las señoritas del manto negro (es)
Juan el tonto vivía con su madre, que apenas tenía para mantenerlo. Un día le dice la madre: —Anda, hijo, que vas a vender estos dos pemiles de tocino. Fue
las tres cabritas y el lobo (es)
Éstas eran tres cabritas que iban todos los días a pacer a un monte. Pero había un lobo en las afueras del pueblo que siempre estaba maquinando cómo se las
las tres maravillas del mundo (es)
Había una vez un rey que tenía tres hijos. Cuando ya era viejo se puso malo y los médicos le dijeron que para sanar tenían que traerle las tres maravillas d
las tres naranjas del amor (es)
Érase que se era un rey muy viejo que tenía un solo hijo, al que debía casar antes de morirse. Pero el príncipe, aunque quería complacer a su padre, estaba
las tres preguntas (es)
Había un cura en cierto lugar que, saliendo de su misa por la mañana y su rosario por la tarde, perdía toda preocupación. Todo lo demás le tenía «sin cuidao
las tres prendas de pedro (es)
Una vez eran dos hermanos, Pedro y Juan, que un día marcharon por el mundo a ganarse la vida. Llegaron a un sitio donde el camino se dividía en dos, y dijo
los animales agradecidos (es)
Érase una vez un caballero que salió por el mundo a buscar la vida y las aventuras. Yendo por un camino, se encontró con cuatro animales: un león, un galgo,
los animales inútiles (es)
Erase una vez un señor que tenía un gallo un poco viejo, y dijo: —Éste ya sólo sirve para el puchero. Mandó llamar a la criada y le dijo: —Mañana vas, te co
los caballitos de caña (es)
Eran un rey y una reina que vivían en un palacio. Cierto día el rey se tuvo que ir a la guerra y la reina se quedó en el palacio con el ama de llaves, que e
los cuatro estudiantes (es)
Éstos eran cuatro estudiantes que se hallaban una vez sin dinero para comer. Y dijeron: —Pues vamos a ver cómo sacamos cuartos para comer. Entonces dijo uno
los cuatro oficios (es)
Cuentan de un matrimonio que tenía cuatro hijos y que los cuatro salieron muy viciosos. No hacían más que gastar dinero hasta que dejaron a la familia arrui
los dos compadres (es)
Un pobre labrador acababa de vender con su burro una carga de melones, a tres pesetas. Por el camino hasta su pueblo tenía miedo de que alguien le fuera a r
los dos hermanos (es)
Pues, señor, esta vez era un matrimonio que tenía dos hijos; uno se llamaba Perico, y otro, María. Y eran tan pobres, que no tenían para darles de comer; as
los dos hermanos y los doce ladrones (es)
Dos hermanos eran uno rico y otro pobre. Un día el pobre se fue con unos borriquillos a por leña al bosque. Y al llegar donde había mucha leña, vio una polv
los milagros que tú hagas (es)
San Sebastián era el patrón de un pueblo que pronto iba a celebrar sus fiestas. Todos los años contrataban a un predicador de campanillas y ponían al santo
los siete conejos blancos (es)
Un rey tenía una hija muy bonita. La reina había educado muy bien a la princesa y había logrado que le gustara mucho hacer labor. La habitación de la prince
los siete cuervos (es)
Éste era un matrimonio que tenía siete hijos y ninguna hija. Por fin la mujer tuvo una hija y todos se pusieron muy contentos. Un día que no había agua en l
los tres claveles (es)
Era una vez un labrador que tenía una hija a quien quería mucho. Una vez que salió al campo, se encontró tres claveles tan bonitos, que los cortó y se los t
los tres deseos (es)
Había un matrimonio anciano, que, aunque pobre, toda su vida la había pasado muy bien trabajando y cuidando de su pequeña hacienda. Una noche de invierno es
los tres pelos del diablo (es)
Érase un matrimonio que tenía un hijo. El rey mandó a buscarlo, porque lo quería para él, pero la madre no quiso entregarlo y prefirió meterlo en un cesto d
los tres trajes (es)
Esto era un matrimonio que llevaba muchos años sin tener hijos. Por fin tuvieron una hija, pero la madre murió en el parto. Antes de morir, le dijo a su mar
maría y la bichita (es)
Érase una vez un matrimonio muy pobre, que tenía una hija que se llamaba María. Un día se murió la madre y se quedaron el padre y la niña pasando muchas pen
mariquilla la ministra (es)
Érase un mercader viudo que tenía una niña; todos los años hacía un viaje para ganar en su negocio y tardaba tiempo en volver. Un año, cuando ya la niña era
mariquilla y sus siete hermanitos (es)
Érase una vez un matrimonio que tenía siete hijos varones y ninguna hija. Por fin la madre dio a luz una niña y tanto ella como el padre y los hermanos se p
miguelín el valiente (es)
Hace ya mucho tiempo había un matrimonio muy pobre que tenía tres hijos. El menor se llamaba Miguelín, y aunque era muy pequeño, muy pequeño, tenía fama de
no lo arriméis al castaño (es)
Había una vez un matrimonio, ya bastante mayor, que no había tenido hijos. Solamente se decían que se querían mucho. Tanto que la mujer le aseguraba al mari
paloma blanca (es)
Una vez era un matrimonio que tenía tres hijos; el primero se llamaba Serafín; el segundo Germán, y el tercero, Ricardo. Un día se acercó Serafín a su padre
pedro el de malas (es)
Pues, señor, había una vez un pobre jornalero que tenía dos hijos. El mayor se llamaba Juan, y era algo tonto; el menor se llamaba Pedro y, al revés que su
piel de piojo y aro de hinojo (es)
Esto era un rey que tenía una hija que ya pronto entraría en edad de casarse. Un día estaba peinándola su doncella cuando de repente va y le encuentra un pi
rosa verde (es)
Érase una vez un rey y una reina que tenían una sola hija. Cuando la princesa era todavía muy niña, una gitana le leyó el sino y dijo que a los dieciocho añ
tío grillo, el adivino (es)
Esto quería ser un hombre al que llamaban «Tío Grillo». El pobre pasaba mucha necesidad, porque no tenía ni oficio ni beneficio. Un día, harto de calamidade
un buen día de vianda para el lobo (es)
Muy de mañana se levantó el lobo, muerto de hambre. Salió de su cueva, estiró el rabo y le sopló el trasero. «¡Buen día de vianda para el lobo —se dijo—, pu
una vara de nariz y una cuarta de cuerpo (es)
Esto era una madre que tenía tres hijas costureras. Pero la costura estaba muy mal y no ganaban ni para comer. No tenían ya ni una peseta, y hasta las había
vino un gato y mató al «rato» (es)
Una vieja y un viejo estaban comiendo queso. En esto vino un ratón y se lo zampó. Llegó un gato y mató al ratón, porque se había comido el queso de la vieja
y la mata de albahaca (es)
Había una vez un hombre que tenía tres hijas y las tres eran muy guapas. Casi nunca las dejaba salir de su casa, y una vez que se fue de viaje les encargó q
yo dos y tú uno (es)
Dicen que era un matrimonio que no tenía familia. Ya llevaban muchos años de casados. Una noche se pusieron a cenar y, como siempre, preparó ella tres huevo
¡ay, madre, quién será! (es)
Vivía una mujer viuda con una hija que tenía. Y un día le dijo la madre: —Mira, hija. Ve a la carnicería y traes una asadura, que no podemos comer carne, po
¡que el cielo se viene encima! (es)
Una gallina estaba picoteando al pie de una encina, cuando de pronto le cayó una bellota en la cresta. Se asustó y echó a correr. Corriendo, corriendo, se t