dino buzzati
24 de marzo de 1958 (es)
A ciertas horas, bajo una determinada luz y si las condiciones atmosféricas lo permiten, se pueden distinguir, incluso a simple vista, los tres pequeños sat
algo había pasado (es)
El tren solo había recorrido algunos kilómetros (aún nos quedaba mucho camino por delante, no nos detendríamos hasta llegar a la lejana estación de destino,
algo había sucedido (es)
El tren había recorrido sólo pocos kilómetros (y el camino era largo, nos detendríamos recién en la lejanísima estación de llegada, después de correr durant
batalla nocturna en la bienal de venecia (es)
Afincado para la eternidad en los campos elíseos, el viejo pintor Ardente Prestinari comunicó un día a sus amigos su intención de bajar a la Tierra para vis
cita con einstein (es)
Un atardecer del pasado mes de octubre en el que Albert Einstein, tras finalizar su jornada de trabajo, se paseaba solo por las avenidas de Princeton, le su
cuento de navidad (es)
El antiguo palacio arzobispal es tétrico y con ojivas, y sus muros rezuman salitre. En las largas noches de invierno, vivir en él es un suplicio. La catedra
de hidrógeno (es)
El teléfono me despertó. Fuera por la brusca interrupción del sueño, o por el silencio sepulcral que reinaba alrededor, me pareció que el timbre tenía un so
directísimo (es)
—¿Qué tren coges? —Aquél. La locomotora tenía un aspecto terrible bajo la cubierta acristalada llena de humo, parecía un toro enfurecido que pateara por el
dos pesos, dos medidas (es)
El periodista Beniamino Farren se sentó en el sofá, se puso encima de las rodillas la máquina de escribir portátil, metió en el rodillo una hoja en blanco,
el acorazado “tod” (es)
Hugo Regulus, que fue capitán de corbeta alemán en la Segunda Guerra Mundial, publicará el mes que viene un libro extraordinario (Das Ende des Schlachschiff
el alud (es)
El sonido del teléfono le despertó. Era el director del periódico. —Parta de inmediato en coche —le dijo—. Ha habido un gran alud en Valle Ortica… Sí, en Va
el asalto al gran convoy (es)
Arrestado en un callejón de la ciudad y condenado solamente por contrabando -porque tuvo la suerte de no ser reconocido- Gaspar Planetta, capitán de bandido
el ascensor (es)
Cuando, en el trigésimo primer piso de la torre en que vivo, cogí el ascensor para bajar, en el indicador estaban encendidas las luces del vigésimo séptimo
el burgués hechizado (es)
Giuseppe Gaspari, un comerciante de cereales de cuarenta y cuatro años de edad, llegó un día de verano al pueblo de montaña donde su mujer y sus hijas estab
el colombre (es)
Cuando Stefano Roi cumplió los doce años, pidió como regalo a su padre, capitán de barco y patrón de un bonito velero, que lo llevase consigo a bordo. -Cuan
el crítico de arte (es)
En la sala DCXXII de la Bienal el conocido crítico Paolo Malusardi se detuvo perplejo. Era una exposición individual de Leo Squittinna, unos treinta cuadros
el desplome de la baliverna (es)
Dentro de una semana comienza el juicio por el desplome de la Baliverna. ¿Qué será de mí? ¿Vendrán a detenerme? Tengo miedo. En vano me repito que nadie se
el difunto por error (es)
Una mañana, el célebre pintor Lucio Predonzani, cuarenta y seis años, quien se había retirado hacía mucho tiempo a su casa de campo en Vimercate, quedó petr
el embrujo de la naturaleza (es)
Desde la cama en la que estaba acostado, Adolfo Lo Ritto, pintor decorador de cincuenta y dos años, oyó girar la llave en la cerradura de la puerta. Miró la
el fin del mundo (es)
Un día, hacia las diez de la mañana, un puño inmenso apareció en el cielo de la ciudad. Después se abrió lentamente en forma de garra y se quedó así, inmóvi
el hombre que quiso curarse (es)
En torno a la gran leprosería que se alzaba sobre la colina, a un par de kilómetros de la ciudad, había una elevada muralla y, en lo alto de ella, los centi
el invencible (es)
Una tarde de julio, el profesor de física Ernesto Manarini, de cuarenta y dos años, que se encontraba de vacaciones con su esposa y sus dos hijas en su casa
el músico envidioso (es)
Una noche en la que el envidioso compositor Augusto Gorgia, en la cima de la gloria y de la edad, se paseaba solo por su barrio, oyó tocar el piano en una c
el niño tirano (es)
Pese a ser considerado un prodigio de belleza, bondad e inteligencia, el pequeño Giorgio era muy temido en su familia. Todos: sus padres, sus abuelos patern
el pasillo del gran hotel (es)
Después de volver a mi habitación ya muy tarde, estaba a medio desnudarme cuando sentí necesidad de ir al servicio. Mi habitación estaba casi al final de un
el perro que ha visto a dios (es)
I Por pura maldad, el viejo Spirito, rico panadero del pueblo de Tis, legó todo su patrimonio a su sobrino Defendente Sapori, con una condición: durante cin
el platillo se posó (es)
Era de noche, el campo se hallaba ya medio adormecido, jirones de niebla se elevaban de los pequeños valles, una rana solitaria croaba de forma intermitente
el problema del estacionamiento (es)
Tener un automóvil es sin duda una gran comodidad, pero no facilita la vida. En la ciudad donde vivo cuentan que, antaño, era muy sencillo tener un automóvi
el rey en horm el-hagar (es)
Estos son los hechos ocurridos en la localidad de Horm el-Hagar, al otro lado del Valle de los Reyes, en el yacimiento del palacio de Meneftah II. El direct
el tirano enfermo (es)
A la hora de siempre, es decir, a las siete menos cuarto de la tarde, en la zona edificable que se encuentra entre la calle Marocco y la calle Casserdoni, e
el viejo jabalí (es)
Es preciso analizar la psicología del viejo jabalí. Al llegar a una cierta edad, el jabalí africano suele ser propenso a considerar con desdén las miserias
estaba prohibido (es)
Desde que la poesía está prohibida, nuestra vida es mucho más sencilla, ya lo creo. Se acabaron esa flojera de ánimo, esas excitaciones morbosas y la indulg
extraños nuevos amigos (es)
Cuando murió Stefano Martella, director de una sociedad de seguros y que había pasado una temporada en la superficie de la tierra pecando, trabajando y vivi
garaje erebus (es)
Ustedes se habrán preguntado cómo es posible que ciertos jovencitos, sin razón aparente, puedan salir de paseo en automóviles de millonario que parecen aero
general desconocido (es)
En un campo de batalla, uno de aquellos de los que nadie se acuerda, allá en la página 47 del atlas con una gran mancha amarillenta y algunos nombres llenos
grandeza del hombre (es)
Ya había oscurecido cuando se abrió la puerta de la oscura prisión y los guardias arrojaron dentro a un viejecito minúsculo y barbudo. La barba del viejecit
huelga de teléfonos (es)
El día de la huelga se produjeron irregularidades y rarezas en el servicio telefónico. Entre otras cosas, las comunicaciones individuales se mezclaban a men
invitaciones superfluas (es)
Quisiera que vinieras a mi casa una noche de invierno y, abrazados tras los cristales, mirando la soledad de las calles oscuras y heladas, recordásemos los
la canción de guerra (es)
El rey alzó la cabeza de la gran mesa de trabajo hecha de acero y diamantes. —¿Qué diablos cantan mis soldados? —preguntó. Fuera, por la plaza de la Coronac
la capa (es)
Al cabo de una interminable espera, cuando la esperanza comenzaba ya a morir, Giovanni regresó a casa. Todavía no habían dado las dos, su madre estaba quita
la carrera en pos del viento (es)
El cortejo fúnebre del finado Isidoro Mezzaroba, profesor de literatura en el Liceo (y, en tiempos, autor, bajo el seudónimo de Doris Mezzabà, de algunas co
la chaqueta embrujada (es)
Aunque aprecio la elegancia en el vestir, no me preocupa, por lo general, la perfección o imperfección con la que están cortados los trajes de mis semejante
la ciudad personal (es)
Les envío noticias de esta ciudad que ninguno de ustedes conoce, aunque nunca son suficientes. Seguramente cada uno de ustedes conozca o frecuente otras ciu
la humildad (es)
Un fraile llamado Celestino, después de algún tiempo de vivir como ermitaño, decidió ir a vivir en el corazón de la metrópoli, donde mayor es la soledad de
la inauguración de la carretera (es)
La inauguración de la nueva carretera había sido fijada desde hacía tiempo para el día 20 de junio de 1845. Tendría ochenta kilómetros y uniría la capital c
la muerte del dragón (es)
En mayo de 1902, un campesino del conde Gerol, un tal Giosuè Longo que iba con frecuencia a cazar a las montañas, contó que había visto en el valle S
la mujer con alas (es)
Una noche, el conde Giorgio Venanzi, aristócrata de provincias, de 38 años, agricultor, acariciando a oscuras la espalda de su mujer Lucina, casi veinte año
la niña olvidada (es)
La señora Ada Tormenti, viuda de Lulli, fue a pasar unos días al campo, invitada por sus primos los Premoli. Por el pueblo iba y venía mucha gente. Como era
la noticia (es)
El maestro Arturo Saracino, de treinta y siete años, ya en el fulgor de la fama, estaba dirigiendo en el teatro Argentina la Octava Sinfonía de Brahms en la
la palabra prohibida (es)
Por insinuaciones veladas, bromas alusivas, prudentes rodeos o vagos murmullos, he llegado a la conclusión de que en esta ciudad, a la que me trasladé hace
la peste automovilística (es)
Una mañana de septiembre, en el garaje Iride de la calle Mendoza —casualmente yo estaba allí— entró un coche gris de marca exótica y forma inusitada, con un
las jorobas en el jardín (es)
Cuando la noche ha caído, me gusta dar un paseo por el jardín. Pero no crean que soy rico. Cualquiera tiene un jardín como el mío. Y más adelante comprender
las murallas de anagoor (es)
En el interior de Tibesti, un guía indígena me dijo que si quería ver las murallas de la ciudad de Anagoor él se ofrecía a acompañarme. Miré en el mapa, per
las precauciones inútiles (es)
CONTRA LOS FRAUDES Leo Bussi, viajante de comercio de treinta años, entró en la sucursal número siete del Banco de Crédito Nacional para cobrar un cheque al
las tentaciones de san antonio (es)
Cuando el verano toca a su fin, los señores veraneantes se han ido y los lugares más bellos se quedan desiertos (pero en los bosques los cazadores disparan
los amigos (es)
El luthier Amedeo Torti y su mujer estaban tomando café. Los niños ya estaban acostados. Los dos guardaban silencio, algo muy habitual en ellos. De pronto,
los bultos del jardín (es)
Cuando la noche ha caído, me gusta dar un paseo por mi jardín. No piensen que soy rico. Un jardín como el mío lo tienen todos. Y más tarde comprenderán por
los ratones (es)
¿Qué les sucede a mis amigos los Corio? ¿Qué está ocurriendo en la Doganella, su vieja casa de campo? Desde tiempos inmemoriales, todos los veranos me invit
los reciarios (es)
Monseñor estaba solo en el campo. Se acercó a un seto y, con un palito, sacó de su tela a una gran araña: era joven, sólida, magnífica; delicados dibujos de
los santos (es)
Cada uno de los santos tiene una casita con un balcón en la orilla del mar, y ese mar es Dios. En verano, cuando hace calor, se zambullen como refrigerio en
los siete mensajeros (es)
Habiendo salido a explorar el reino de mi padre, día a día voy alejándome de la ciudad y las noticias que me llegan son cada vez más raras. Comencé el viaje
miedo en la scala (es)
Para la primera representación de La matanza de los inocentes, de Pierre Grossgemüth (novedad absoluta en Italia), el viejo maestro Claudio Cottes no d
muchacha que cae (es)
A los diecinueve años, Marta se asomó a lo alto del rascacielos y, viendo abajo la ciudad que resplandecía en la noche, fue presa del vértigo. El rascacielo
muy confidencial al señor director (es)
Señor director: Solo depende de usted que esta confesión a que me veo dolorosamente obligado se convierta en mi salvación o en mi total vergüenza, desh
no esperaban nada más (es)
Hacía calor. Después del largo viaje, todo el tiempo de pie en el pasillo, Antonio y Anna llegaron agotados a la gran ciudad donde tendrían que pasar la noc
noche de invierno en filadelfia (es)
En los primeros días de julio de 1945 el guía alpino Gabriele Franceschini, que había subido a lo alto del Val Canali (Palé di San Martino di Castrozza) par
noticias falsas (es)
De vuelta de la batalla, el regimiento llegó una tarde a las afueras de Antioco. En aquellos días la guerra languidecía y el enemigo invasor aún estaba lejo
ojo por ojo (es)
Los Martorani, que habían ido al cine a la ciudad más cercana, regresaron muy tarde a su viejo caserón en el campo. La familia estaba compuesta por el padre
rigoletto (es)
En el desfile militar conmemorativo del aniversario de la independencia, una compañía equipada con armamento nuclear desfiló por primera vez ante el público
siete pisos (es)
Después de un día de viaje en tren, Giuseppe Corte llegó una mañana de marzo a la ciudad donde estaba la famosa clínica privada. Tenía un poco de fiebre per
sombra del sur (es)
Entre las casas tambaleantes, los calados balconajes llenos de polvo, los corredores fétidos, las paredes calcinadas y los vapores de la porquería que anida
tormenta en el río (es)
Los juncos, las hierbas de la orilla, las pequeñas matas de los sauces y los árboles grandes vieron llegar también aquel domingo de septiembre al señor mayo
una bola de papel (es)
Eran las dos de la madrugada cuando Francesco y yo, casualmente —pero ¿fue realmente una casualidad?— pasamos por delante del número 37 de la avenida Calzav
una carta de amor (es)
Enrico Rocco, de treinta y un años, gerente de una empresa comercial, enamorado, se había encerrado en su despacho; su amor por ella se había vuelto tan pod
una cosa que empieza por ele (es)
Tan pronto como llegó al pueblo de Sisto y se alojó en la posada de siempre, en la que acostumbraba a parar dos o tres veces al año, Cristoforo Schroder, co
una gota (es)
Una gota de agua sube los peldaños de la escalera. ¿La oyes? Tumbado en la cama a oscuras, escucho su misterioso recorrido. ¿Qué hace? ¿Brinca? Tic, tic, se
una muchacha que cae (es)
Con despecho comprendió que una treintena de metros más abajo otra muchacha caía. Era sin dudas más bella que ella y llevaba un vestido de media tarde con m
una tarde interesante (es)
El presidente del tribunal, con toga y máscara negras anunció: —Hoy proseguimos con el caso pendiente… Después de revisar un calendario, prosiguió. —Veamos…
y sin embargo llaman a la puerta (es)
La señora María Gron entró con su cesta de costura en la sala de la planta baja de la villa. Echó un vistazo a su alrededor para comprobar que todo estaba e
¡pobre niño! (es)
Como de costumbre, doña Clara llevó a su hijo de cinco años al parque público, en la orilla del río. Serían las tres de la tarde. El tiempo no era ni bueno
¿y si? (es)
Él era el Dictador. Pocos minutos antes había finalizado, en la Sala del Supremo Konzern, el informe del Congreso Universal de las Hermandades, al término d