emilio s. belaval
alegoría (es)
Hacía tres meses, un barco español había dejado al infortunado Fernando de Almagro, a merced de unos parientes. Un avispillas del consignatario lo hizo remo
biografía (es)
La hipnotizó el farol bizco del Café Turull, y con las piernas untadas de cebo, brincó desde el manglar hasta la plazoleta. Tenía un nombre agudo y desconce
conseja (es)
El cuplé de la pulguita empezó a labrar la desgracia del buen hospedero. Cada noche la moza se subía más la falda en busca de la mimosa pulguita y crecía el
el niño morado de monsona quintana (es)
Por la mañana, Monsona Quintana le dijo a su marido Anacleto Quintana: —Anoche nos nasió otro. Yo no quise dispeltalte. Me las emburujé yo sola como púe. El
esperpento (es)
Primero iba el aullido lastimero del can; detrás la vieja con el pregón de culpas y su campanillo de cobre; por último, Pacita Soledad, con su cuerpecillo d
la candelaria de juan candelario (es)
Todos los meses iba Juan Candelario al almacén de don Teodorito Valdepié, con toda la verdura de su finca: -Aquí traigo, don Teodorito, una carguita pa que
la viuda del manto prieto (es)
Por la noche, la viuda del manto prieto arropaba el cañaveral del barrio con sus tocas harapientas. ¡Condená! Tenía los ojos llenos de ceniza, la boca llaga
leyenda (es)
El caserón le tiró al rostro un vaho caliente como si pretendiera deshacerse de él. El portal tenía siete capas de hollín entre sus mancharones negros, ocre
mantengo (es)
La tierra cuando sale dura, mete el alma de un jíbaro en un hoyo prieto como si fuera una pepita de calabaza. El jíbaro se va descoyuntando poco a poco, sin
maría teresa monta en calesa (es)
Cuando era apenas una ñeña de quince, brava y flaca como una rabisa de caña, se la robó de su guariquitén un mayordomo solterón que la venía viendo crecer.
santiguá de santigüero (es)
El santigüero tendió en su camastro el cuerpo del enfermo que había caído de bruces en la cuesta del barrio Juan Martín. Era un montoncito de hombre, con la
se enciende la lámpara de aladino (es)
Yo cerré mi juventud como una abanico despavorido, desde que una noche besé a una negra en los labios -murmuró apretando sus ansias novelescas Juan Antonio
tormenta platanera (es)
La tormenta platanera es un viento flojo que no arrasa ni mata, pero que desaparta a un jíbaro de su rancho. Aquella noche, en que Isabelo Carrillo la oía s
tradición (es)
La viuda del oficial muerto en el campo de batalla es un mórbido tenebrario encendido en la larga noche de la pasión. Está supuesta a guardarle la penama al