heinrich böll
aquellos días en odessa (es)
Hacía mucho frío en Odessa aquellos días. Cada mañana íbamos al aeropuerto en grandes y ruidosos camiones, por la carretera mal adoquinada. Allí esperábamos
el canalón (es)
Estuvieron despiertos mucho rato, fumando, mientras el viento se paseaba por la casa, arrancando pedazos de pared y haciendo caer piedras; del piso de arrib
el reidor (es)
Cuando me preguntan por mi oficio, siento gran confusión. Yo, al que todo el mundo considera un hombre de una gran seguridad, me pongo colorado y tartamudeo
la amada no enumerada (es)
Ellos han remendado mis piernas y me han dado un puesto en que puedo estar sentado: cuento las gentes que pasan por el nuevo puente. Les da gusto atestiguar
la balanza de los balek (es)
En la tierra de mi abuelo, la mayor parte de la gente vivía de trabajar en las agramaderas. Desde hacía cinco generaciones, pacientes y alegres generaciones
también los niños son población civil (es)
-No puede ser -gruñó el centinela. -¿Por qué? -pregunté. -Porque está prohibido. -¿Por qué está prohibido? -Porque está prohibido, tú, está prohibido que lo