truman capote
cierra la última puerta (es)
1 —Escucha, Walter, que le caigas mal a todo el mundo, que todos se metan contigo no es algo arbitrario: tú mismo lo provocas. Anna había dicho aquello; aun
el halcón decapitado (es)
1 Vincent apagó las luces de la galería. Después de cerrar la puerta, ya afuera alisó el ala de un elegante panamá y se encaminó a la Tercera Avenida, golpe
en la antesala del paraíso (es)
Un sábado de marzo en que soplaba un viento agradable y desfilaban nubes por el cielo, Ivor Belli compró en una floristería de Brooklyn un bonito ramo de ju
la botella de plata (es)
Saliendo del colegio me iba a trabajar a Valhalla. El dueño era mi tío, Mr. Ed Marshall. Lo llamaba «Mr. Marshall» porque todo el mundo, incluida su esposa,
la forma de las cosas (es)
Una mujer menuda, blanca, el pelo con permanente, recorrió balanceándose el pasillo del vagón restaurante y se acomodó en un asiento al lado de una ventanil
la ganga (es)
Varias cosas de su marido irritaban a la señora Chase. Por ejemplo, su voz: siempre sonaba como si estuviera apostando en un juego de póquer. Escuchar su pr
la jarra de plata (es)
Saliendo del colegio me iba a trabajar a la farmacia Valhalla. El dueño era mi tío, el señor Ed Marshall. Lo llamaba «Señor Marshall» porque todo el mundo,
las paredes están frías (es)
-…así que Grant les ha dicho que vinieran a una fiesta fantástica y, bueno, ha sido así de fácil. La verdad, creo que ha sido una genialidad recogerlos, sol
mi versión del asunto (es)
Sé lo que se dice de mí y es cosa suya si se ponen de mi parte o de la de ellos. Es mi palabra contra la de Eunice y la de Olivia-Ann. Cualquiera que tenga
miriam (es)
Desde hacía varios años la señora H. T. Miller vivía sola en un agradable apartamento (dos habitaciones y una cocina pequeña) de un viejo edificio de piedra
niños en sus cumpleaños (es)
Ayer por la tarde, el autobús de las seis atropello a Miss Bobbit. No sé muy bien qué decir al respecto; a fin de cuentas, ella solo tenía diez años y sin e
personajes (es)
Ella: ¡Hihoputa! ¿Qué quieres desí con eso de guardarme el pan? Yo no me he guardao ningún pan. ¡Hihoputa! Él: Calla, muhé. Te he visto. He llevado la cuent
profesor miseria (es)
El taconeo de sus propios zapatos en el vestíbulo de mármol le hizo pensar en cubos de hielo tintineando en un vaso. En cuanto a las flores —los crisantemos
un árbol de noche (es)
Era invierno. Una hilera de bombillas desnudas, desprovistas del menor asomo de tibieza, iluminaba el pequeño andén azotado por el viento. Había llovido esa
un recuerdo navideño (es)
Imaginad una mañana de finales de noviembre. Una mañana de comienzos de invierno, hace más de veinte años. Pensad en la cocina de un viejo caserón de pueblo
un visón propio (es)
La señora Munson terminó de retorcer una rosa de lino en su pelo de color caoba y retrocedió unos pasos desde el espejo para apreciar el efecto. Después se
una casa de flores (es)
Ottilie hubiese tenido que ser la chica más alegre de Port-au-Prince. Como le dijo Baby, piensa en todas las cosas de las que puedes enorgullecerte. ¿Como c
una navidad (es)
Primero, un breve preámbulo autobiográfico. Mi madre, mujer excepcionalmente inteligente, era la chica más guapa de Alabama. Todo el mundo lo decía, y era v