una muerte (es)
Se sentó a escribir frente a la mesa cuando, de súbito, alguien abrió la puerta del aposento. Miró un personaje inverosímil, que vestía un largo abrigo de piel, un anciano de mirada brillante y sonrisa desdentada, apuntándolo a él con un arma de fuego, luminosa y fría. Se trataba de un personaje inédito. Lo miró apuntar cuidadosamente y lo escuchó decir: «Abre bien los ojos, esto no es un cuento».