hecho consumado
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Así que ella dijo eso y ya fue irremediable. Para él como para ella, pues no era él hombre que se lo tomase a la ligera. Pero tomar una decisión de inmediato, él no era capaz, ella tampoco. Así que primero reflexionar y luego hablar. Pero antes incluso de reflexionar primero no reflexionar, esperar, dejar pasar un poco de tiempo, maldito tiempo, pues igualmente iba a haberlo de sobra, incluso si precisamente en ese caso él estaba objetivamente limitado, por razones fisiológicas concretas, de tal modo que un cierto tiempo de no reflexión y de no discusión y por lo tanto de no decisión iba a constituir una decisión en sí misma, una decisión tomada. Así que no reflexionar de inmediato, para no reflexionar en caliente, aunque reflexionar igualmente, y lo suficientemente rápido, en tibio si no en frío. Ella pues por su parte primero no reflexionando y luego bastante rápidamente reflexionando, y él por su parte lo mismo. El otro simplemente empujando. Él pues reflexionando pero sin saber cómo reflexionaba ella, diciéndose que de todos modos para él no importa cómo piense ella, porque ella hizo la cosa, ella sólo tiene que esperar, y si no hay decisión entonces de hecho decisión, por lo que ahora le toca reflexionar a él. Primer error de razonamiento tal vez pero sin embargo así es como procede. Para él pues, dos cuestiones, a saber cuestión 1 el otro o no el otro, y cuestión 2 ella o no ella. A estas dos cuestiones cuatro soluciones, a saber solución 1 él sin ella sin el otro, solución 2 él con ella sin el otro, solución 3 él sin ella con el otro, solución 4 él con ella con el otro. Ahora bien para él en este punto con el otro excluido y por lo tanto excluidas las soluciones 3 y 4, quedan pues la 1 o la 2, sin el otro con o sin ella, así que por qué no con, no estaba tan mal, y sería casi como antes, excepto que mientras tanto habría habido eso. Ahora bien eso precisamente problema, porque para él con el otro excluido, para ella sin el otro excluido, de eso él está seguro, sin necesidad de preguntarle, a ella quiero decir. Por lo tanto, si para ella sin el otro excluido, entonces exclusión de las soluciones 1 y 2, quedan pues la 3 y la 4, ya excluidas. Así reconsiderar su postura. Para él la solución 4 absolutamente excluida porque las cadenas la puerta cerrada la llave arrojada al río. La solución 1 excluida también ya que para él ninguna ventaja y para ella excluida absolutamente. La solución 2 en vista de los hechos y en ese estado de las cosas para él casi ideal pero para ella lo contrario. En cuanto al resto endiabladamente problemático porque admitiendo que él lo propone por una sabia combinación de sentimientos y de chantaje siempre seguirá habiendo eso y el peso y la culpa de eso, una culpa que dado que sería él quien la habría llevado a ella a esa solución recaería automáticamente sobre él, lo quiera ella o no lo quiera, lo diga ella o no lo diga, y por tanto no sería jamás como antes, ya que incluso si ya no hubiera el otro lo que después de todo sería un gran alivio habría eso sobre la conciencia de él y por lo tanto también de otra manera la jaula la ventana cerrada la llave arrojada al estanque, la culpa y el dolor además. Queda pues la solución 3, ideal ni para él porque sin ella ni para ella porque sin él, pero concebible de todos modos porque para ella el otro y por lo tanto no eso, y para él como sin ella el otro la verdad tampoco, puesto que el otro se queda con ella eso está claro, así que incluso si de alguna manera el otro en todo caso no los barrotes la puerta de hierro la llave colgada de su clavo y eso pues tampoco porque ni la culpa ni el dolor, excepto el dolor de sin ella pero eso a largo plazo soportable sobre todo teniendo en cuenta las otras opciones, lo mismo que para ella a largo plazo también si no de inmediato. Solución pues que si no es perfecta al menos sin duda la menos peor, dada la situación, así que casi elegante a su manera, dado el dilema, más en todo caso que la solución 2, solución menos peor para él como se ha dicho, pero ciertamente más peor para ella, y sin duda más más peor para ella que sería más menos peor para él, si este tipo de gradación de lo peor pudiese medirse con semejante precisión eso es ciertamente lo que quedaría constatado, de donde se concluye que la solución 3 absolutamente la menos peor, quedando consideradas como excluidas las soluciones 1 y 4, la 1 por ella como por él, la 4 por él absolutamente aunque para ella solución ideal llamada en adelante nadar y guardar la ropa. Dicho lo cual tiempo para hablar porque a fuerza de no reflexionar y luego de reflexionar el tiempo pasa, maldito tiempo, y el otro empuja, maldito el otro, aunque por qué no maldita la otra, a fin de cuentas no podemos saberlo, pero aquí la lengua española, con todo el peso de su historia y sin pedir permiso, zanja la cuestión del mismo modo que hace con los plurales mixtos, así que el otro él y no la, puede que sea un poquito arbitrario, pero así son las cosas, la culpa es de la lengua española, de haber sido en inglés habríamos escrito it desde el primer momento. Hablar pues, una conversación como tantas otras. Ahora bien, quien dice una conversación dice una escena, es una convención del género. Una conversación que tiene lugar en un parque, junto a un estanque gris, en medio del tronar de los automóviles y los tranvías que pasan justo al lado, entre dos hileras de árboles como castaños, reconocibles por sus hojas en forma de berenjena y sobre todo por las castañas que hay por el suelo. Estamos en otoño y las hojas ya amarillas de los árboles como es el caso de los castaños caen y cubren el suelo y flotan en las aguas grises del estanque y son zarandeadas en tromba por los automóviles y los tranvías que pasan justo al lado, y ellos sus tristes pasos pisan las hojas amarillas y marrones y alguna que otra castaña y numerosas vainas, las verdes recién caídas y las marrones de ayer o de anteayer, sacudidas de las ramas de los castaños por niños traviesos que recogieron del suelo las castañas para sus tirachinas, de ahí que no tantas, pero dejaron las vainas, de ahí que numerosas. No así no marcha. Digamos más bien una estación de metro, por ejemplo la estación Maiakovskaya del metro de Moscú, al azar, con sus hermosos mosaicos ovales a lo largo de todo su techo abovedado, aviones, aeronaves, paracaidistas, jóvenes deportistas radiantes de salud y alegría soviéticas, hasta el fondo de la alargada sala donde está el busto del poeta, maldito busto, maldito poeta. Caminan, ella con la mirada avergonzada y doliente fija en el hormigón de la plataforma, él con el rostro alzado hacia los mosaicos, los fragmentos de colores atrapados entre los arcos, esa inocencia imaginaria. No así tampoco marcha. En realidad están sentados porque pensar en eso les ha cansado demasiado como para caminar. En un parque por la noche en un banco rodeado de borrachos chillando, o si no en un restaurante al lado de un acuario sórdido, o los dos, es decir del parque al restaurante para huir de los borrachos y después de la comida del restaurante en el parque, de hecho qué importan estos detalles escénicos, lo que cuenta es que están sentados y hablan, o acaso están sentados y callan, o acaso caminan y hablan, o acaso caminan y callan, o acaso él camina de un lado a otro y calla y ella está sentada y con la mirada avergonzada y doliente fija en la mesa y también calla, o acaso es él quien está sentado y calla con el rostro alzado al techo, y ella quien no deja de dar vueltas y calla también, o del mismo modo pero hablando, él caminando ella sentada, o ella caminando y él sentado. O si no otra variante se escriben cartas y se las entregan o acaso las dejan encima de un mueble diciendo Mira, he escrito, lee. Lo que cuenta es que se comunican, una vez han terminado de no reflexionar y después de reflexionar, salvo cuando no se comunican, pero dada la situación esa no-comunicación ya lo es, una comunicación quiero decir. El otro dicho sea de paso mientras ellos lo hablan o no lo hablan vive su vida de otro, cinco milímetros y el corazón sístole diástole, sin duda seis milímetros el tiempo de que acaben de hablarlo, tendrían que darse prisa. Así que él le explica las cuestiones 1 y 2 y las soluciones 1 2 3 y 4, siendo que la 1 no presenta el menor interés ni para ella ni para él y estando la 4 excluida por los motivos que ya sabemos, quedan pues la 2 y la 3, donde la 2 eso y el peso y la culpa de eso que no dejaría diga ella lo que diga de suponer una carga para él, así que la 3, la solución menos peor, pero en tal caso sorpresa, ya que para ella la 3 queda excluida, si no él entonces el otro tampoco, si el otro no entonces él tampoco, no el otro sin él, eso es así, de modo que si la 3 entonces eso y la 3 en realidad es la 1, el otro no y ella sin él, él sin ella y sin el otro, entonces mierda, todo al traste, vuelta a empezar. Así que si la 3 excluida por ella hasta el punto de confundirse con la 1, la 3 de él supondría automáticamente como quien dice la 1 para ella, y la 4 llamada por ella nadar y guardar la ropa para él fuera de toda discusión porque la jaula la soga al cuello la llave arrojada al pozo, queda la 2 es decir para que conste él con ella sin el otro entonces eso crece, y rápidamente. Pero eso para ella un horror una basura a cuatro patas y sangre en el suelo, no, y por otra parte si él con ella por qué no el otro, cuál es la diferencia, impertinente lógica de mujer. Así que él le explica la celda la puerta cerrada la llave, ella entiende pero el otro en los campos verdes los ríos qué hacer. Nada de campos ni de ríos para el otro para el otro la aspiradora y la sangre en el suelo, o si no sí los campos el río, pero sin él, la solución 3 para que conste, pero no porque no él entonces no el otro, solución 1, a cuatro patas la caja de cerillas la sangre en el suelo, y además no él, la desgracia absoluta. Queda pues la 4 que para que conste es la así llamada nadar y guardar la ropa. Y eso requiere de una conversación. En tales circunstancias difícil avanzar ya que habiendo él analizado a fondo las soluciones 1 2 3 y 4 a las preguntas 1 y 2, lógica elemental, estaría dispuesto a sacar conclusiones, ahora bien cuando él le habla de él ella le habla del otro y cuando él le habla del otro ella le habla de él, transformando así la solución 3 en 1 y la solución 2 en 4, la así llamada nadar y guardar la ropa, para que conste aunque suponga repetirse un poco. Ella entonces que le vuelva a explicar por qué la 4 excluida, por qué él y el otro a la vez imposible, y él que le vuelve a explicar los barrotes en la ventana la puerta con triple vuelta la llave arrojada en medio del Atlántico, y ella que dice Pues no los campos verdes los ríos, y él que responde Qué me importan tus campos y tus ríos, el problema no es ese, el problema es el horror, y ellos que se dan cuenta de que en el fondo ya no estaban de acuerdo, porque en el fondo ella abrigaba la esperanza, la maldita esperanza, es una cita lo habréis notado, que eso sería menos malo de lo que era antes, que sería un avance hacia lo menos peor y el otro también, y que por malo que sea para el otro malo siempre sería menos malo que eso, lo peor sería menos peor que nada, vil optimismo porque él seguía firmemente convencido de que malo había sido y eso sería peor aún, y sin duda peor aún más allá de lo peor imaginable, porque la imaginación tiene sus límites, pero lo peor no, y que el otro seguiría siendo una historia de ratas enjauladas, mierda, otra cita, basta de citas, vuelta a empezar, puesto que el horror está, no vale la pena aumentarlo, no vale la pena enviar a otro a primera línea de fuego y seguir así perpetuando el horror, era mejor dejarlo ahí. Ahora bien ahí es precisamente donde estaba el otro, sí, eso él lo había entendido perfectamente, y por lo tanto para que el otro no ahí había que pasar por eso, sí, eso él también lo había entendido, pero para él eso era menos peor que la jaula y la llave y también las ratas y la primera línea de fuego para el otro pobre inconsciente con sus sístoles diástoles, así que venga, solución 2, pero para ella no, para ella la 2 era una basura y las cuatro patas y el otro en la caja de cerillas y sangre por todas partes por todas partes por todas partes, de acuerdo, así que vuelta a empezar, solución 3, nada de basura ni de cuatro patas y también nada de jaula ni de llave, los campos sí, todo, excepto que él lejos de todo eso, solución como se ve si no ideal en todo caso la menos peor ya que minimiza los costes para todos, para ella nada de sangre, para él nada de barrotes, para el otro los ríos, único problema ella no quiere, sin él entonces sin el otro, eso es así, ella es terca, así que mierda. Vuelta a empezar. Ella ella qué quiere ella quiere nadar y guardar la ropa es decir para que conste la solución 4, pero eso está fuera de toda discusión y ella no puede imponerlo, porque antecedentes la culpa es suya, si está el otro cuando no debería estar es que hay una culpa, y la culpa es suya, de ella quiero decir, en ese punto todo el mundo está de acuerdo, ella no lo hizo a propósito pero aun así hubo error y del error el otro, así que culpa, la suya, de ella quiero decir, tema solucionado, pasemos al siguiente. Habida cuenta la falta quedan cuatro soluciones, es decir la 1 la 2 la 3 y la 4 definidas más arriba si no se acuerda vuelva a leerla, siendo la 1 interesante para nadie y la 4 así llamada nadar y guardar la ropa excluida por él, en toda buena lógica y si no es lógico no es nada quedan la 2 y la 3. Ahora bien, tan pronto como él le habla del otro ella le habla de él y pasa de la 3 a la 2 y tan pronto como él le habla de él él habla del otro y pasa de la 2 a la 4, lo cual es astuto pero él dice que no y vuelta a empezar. La 3 ella no quiere si la 3 entonces la 1 la taza del váter la sangre y además no él. Queda la 2 pero la 2 es también eso es también la aspiradora la taza del váter la sangre en el suelo yo en cuatro patas mi amor a la basura mi amor en la caja de cerillas el horror situación que seguro que usted se ha dado cuenta más allá de cualquier tipo de cuestión sentimental tendría asimismo el efecto de transferirle a él la culpa de ella, como se indicaba más arriba, si lo ha olvidado vuelva a leerlo, porque la falta inicial es ella todo el mundo está de acuerdo pero una vez la falta cometida existe la solución 4 así llamada nadar y guardar la ropa, y si no la 4 entonces la 2 con la caja de cerillas y las cuatro patas, volveremos sobre eso, la 3 excluida porque ella no quiere si 3 entonces 1, sí pero él no quiere la 4, ah eso no es lo mismo ah bueno de acuerdo, volvamos a la 2, la taza del váter y la sangre y el resto a ella le parece bien, ella dice sí para la taza del váter, pero nada que hacer, la culpa pasa a ser de él, puesto que falta la hay puesto que para ella eso es las cuatro patas y la sangre, el horror, sí pero el otro para él es también el horror, la jaula y las paredes y las ratas, ah eso no es lo mismo ah bueno de acuerdo, está en tu cabeza y la caja de cerillas no está en tu cabeza si tú tienes razón lo haré así que solución 2 pero que sepas el horror ah sí el horror y por lo tanto la culpa desplazada la culpa mía primero pero dada se convertirá en la culpa tuya segundo y peor aún pues todavía no dada pues no obligatorio pues elección pues existe otra solución la solución 4 como tú la llamas la de nadar y guardar la ropa como tú la llamas pero entiendo que la excluyas sí entiendo la jaula y todo eso sí yo entiendo y la culpa es mía así que la solución 2 como tú la llamas porque no la 3 como tú la llamas pues yo sola no podría yo sola será igualmente eso así que desde el momento en que tú excluyes la 4 la de nadar y guardar la ropa como tú la llamas será eso una basura el amor de la basura sangre por todas partes pero lo haré y no te culparé cariño la culpa no recaerá sobre ti cariño sólo tienes que estar seguro, seguro de la habitación cerrada con llave y la llave arrojada a la alcantarilla, seguro de las ratas enjauladas y conozco la cita, seguro que cualquier cosa será también peor que nada, seguro de todo eso porque si tú estás seguro así es como será la aspiradora querido y nuestro amor a la basura querido y yo tu amor a cuatro patas en la sangre tratando de volver a poner mi amor querido en una caja de cerillas en mí querido en mi cuerpo vacío así que tienes que estar seguro, seguro de tu golpe, si no lo estás queda la 4 la de nadar y guardar la ropa como tú la llamas.