carta a sofía (es)
Sofía, yo sé que estudias álgebra espacial, que tus padres te quieren, que te gusta la gimnasia y logras saltos de ave elástica por cada prado y azotea, bajo la lluvia dorada, que vuelas por la noche, sobre una escoba, que sostienes a la Tierra en la uña más pequeña de tu pie, que eres dueña de once aves y dos gatos, dos conejos y seis perros que te aúllan cuando tú no estás, que duermes sola, que a veces no, que otras veces padeces un insomnio vivo, como una voz, que tu desnudez debe ser idéntica a la hierba cuando llueve en las montañas, que entonces todo tu sexo debe ser distante y hondo y más hondo que el agua, que dices que no sabes tocar el violín pero lo tocas en compañía de los enanos mágicos, que me llamas desde un sueño y es como si una muerte lenta y exquisita me invadiera, todo eso lo sé, Sofía, y todavía no sé por qué tengo que escribirte si bien sabemos que tú no existes ni yo tampoco.