otra muerte (es)
Cada noche lo escuchábamos hablar en la cocina. La última noche detuvo intempestivo un relato de duendes para preguntarnos qué sucedería si al despertar no nos encontráramos en el mismo sitio de siempre.
—Sería extraño, o risible —dijo—, despertar en algún paraje remoto, donde solamente nos rodeara lo inesperado. Pero puede ocurrir —añadió bostezando, resignado o indiferente—, que despertáramos como todas las mañanas: un idéntico rincón entre cuatro paredes, los mismos rostros saludándonos. Ambas situaciones son deplorables —finalizó, despidiéndose.
Al día siguiente no despertó.