el caso de la doncella perfecta spanish -Ah, por favor, señora, ¿podría hablar un momento con usted? Podría pensarse que esta petición era un absurdo, puesto que Edna, la doncellita de la señorita
el caso del baile de la victoria spanish Una pura casualidad impulsó a mi amigo Hércules Poirot, antiguo jefe de la Force belga, a ocuparse del caso Styles. Su éxito le granjeó notoriedad y decidió
el caso del bungalow spanish -Ahora recuerdo un caso… -dijo Jane Helier. Su bello rostro se iluminó con la sonrisa confiada del niño que busca aprobación. Era la sonrisa que conmovía a
el crimen de la cinta métrica spanish Asiendo el llamador, la señorita Politt lo dejó caer sobre la puerta de la casita. Luego de un breve intervalo llamó de nuevo. El paquete que llevaba bajo e
el cuarto hombre spanish El canónigo Parfitt jadeaba. El correr para alcanzar el tren no era cosa que conviniera a un hombre de sus años. Su figura ya no era lo que fue y con la pér
el rey del trébol spanish La verdad -observé dejando el Daily Newsmonger a un lado- tiene más fuerza que la ficción. La observación no era original, pero pareció gustar a mi amigo, q
gli uccelli stinfali italian I Harold Waring le notò la prima volta mentre percorrevano il sentiero che veniva su dal lago. Lui era seduto fuori dall’albergo sulla terrazza. La giornata
i pomi delle esperidi italian I Hercule Poirot considerò con aria pensosa l’uomo seduto dietro la grande scrivania di mogano. Osservò la fronte spaziosa, la bocca volgare, la linea rapac
il cinghiale d’erimanto italian I Visto che la soluzione della terza fatica di Ercole lo aveva portato in Svizzera, Hercule Poirot pensò che, trovandosi lì, tanto valeva sfruttare la situa
il gregge di gerione italian I – Devo proprio scusarmi per essere venuta a disturbarla in questo modo, signor Poirot. La signorina Carnaby strinse ancor più convulsamente fra le dita la
il leone nemeo italian I – C’è qualcosa di interessante stamane, signorina Lemon? – domandò entrando nella stanza la mattina dopo. Si fidava della signorina Lemon. Era una donna s
il toro cretese italian I Hercule Poirot guardò pensieroso la visitatrice. Vide una faccia pallida dal mento piuttosto deciso, occhi più grigi che azzurri e quei capelli corvini da
la ahogada spanish Don Henry Clithering, excomisionado de Scotland Yard, estaba hospedado en casa de sus amigos, los Bantry, cerca del pueblecito de St. Mary Mead. El sábado p
la aventura de la tumba egipcia spanish Siempre he considerado que una de las aventuras más emocionantes y dramáticas que he compartido con Poirot fue nuestra investigación de la extraña serie de
la cattura di cerbero italian I Hercule Poirot, sballottato nella carrozza della metropolitana, buttato ora contro un corpo ora contro l’altro, ragionò fra sé che c’era troppa popolazion
la cerva dalle corna d’oro italian I Hercule Poirot batté i piedi per terra, cercando di riscaldarli. Si soffiò sulle dita. Fiocchi di neve si sciolsero, gocciolando, dall’estremità dei suoi
la cintura di ippolita italian I Da cosa nasce cosa, – come ripete volentieri Hercule Poirot anche se la frase non è molto originale. E aggiunse – che non è mai stato tanto chiaro come ne
la hierba mortal spanish Ahora usted, señora B -dijo don Henry Clithering. La señora Bantry, su anfitriona, lo miró con aire de reproche. -Le he dicho muchas veces que no me gusta q
la huella del pulgar de san pedro spanish Ahora, tía Jane, te toca a ti -dijo Raymond West. -Sí, tía Jane, esperamos algo verdaderamente sabroso -exclamó en tono festivo Joyce Lempriére. -Vamos, vam
la muñeca de modista spanish La muñeca descansaba en la gran silla tapizada de terciopelo. No había mucha luz en la estancia, pues el cielo de Londres aparecía oscuro. En la suave y gri
la señal en el cielo spanish El juez daba fin a sus recomendaciones al jurado. —He dicho, señores, casi todo lo que tenía que decirles; ustedes resolverán si hay pruebas suficientes par
la señorita de compañía spanish -Ahora usted, doctor Lloyd -dijo la señorita Helier-, ¿no conoce alguna historia espeluznante? Le sonrió con aquella sonrisa que cada noche embrujaba al púb
la sombra en el cristal spanish —Escuche esto —decía lady Cynthia Drake. Y leyó en voz alta el periódico que tenía entre las manos: —«El señor y la señora Unkerton celebran esta semana una
le cavalle di diomede italian I Suonò il telefono. – Pronto, Poirot, siete voi? Hercule Poirot riconobbe la voce: era quella del giovane dottor Stoddart. Gli era simpatico Michael Stodda
le stalle di augia italian I – La situazione è estremamente delicata, signor Poirot. Un lieve sorriso si delineò sulle labbra di Hercule Poirot, che dovette trattenersi dal rispondere
los cuatro sospechosos spanish La conversación giraba en torno a los crímenes que quedaban sin resolver y sin castigo. Cada uno por turno dio su opinión: el coronel Bantry, su simpática y
l’idra di lerna italian I Hercule Poirot guardò con aria incoraggiante l’uomo seduto di fronte a lui. Il dottor Charles Oldfield doveva essere sulla quarantina. Aveva capelli biond
nido de avispas spanish John Harrison salió de la casa y se quedó un momento en la terraza de cara al jardín. Era un hombre alto de rostro delgado y cadavérico. No obstante, su asp
testigo de cargo spanish El señor Mayherne se ajustó los lentes de pinza mientras aclaraba su garganta con su tosecilla seca tan característica en él. Luego volvióse a mirar de nuev
tragedia navideña spanish -Debo presentar una queja -dijo don Henry Clithering, mientras sus ojos chispeantes contemplaban a los reunidos. El coronel Bantry, con las piernas estirada
una broma extraña spanish -Y esta -dijo Juana Helier completando la presentación- es la señorita Marple. Como era actriz, supo darle entonación a la frase, una mezcla de respeto y tr
villa ruiseñor spanish —Adiós, querida. —Adiós, cariño. Alix Martin quedó apoyada contra la acera rústica contemplando la figura de su marido que se alejaba por el camino en direc